Argentina genera 120 mil toneladas de basura electrónica por año. En el país aún no hay ley para el tratamiento de ese tipo de residuos. En Rosario, en cuatro meses empezará a funcionar la primera planta
Celulares, computadoras, electrodomésticos, televisores, así como pilas y baterías y una infinita lista de aparatos más son desechados cada año en Argentina, conteniendo en su interior sustancias tóxicas para la salud y para el medio ambiente que, de no recibir un tratamiento adecuado, pueden convertirse en importantes focos de contaminación altamente peligrosos. Una alternativa posible para enfrentar los riesgos que suscita esta problemática es la creación de una planta de “reacondicionamiento, reciclado y disposición controlada de equipos electrónicos”, impulsada por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en la ciudad de Rosario y que despertó el interés de autoridades venezolanas para replicar el proyecto en ese país.
Según informaron desde el INTI, el trabajo que realizarán en el complejo de Rosario estará dividido en etapas bien definidas. “En la primera –antes de desmontar, triturar, cortar o prensar el aparato– deberán extraerse todos los componentes y sustancias que pueden suponer riesgo mediomabiental o sanitario. Luego, con el desmontaje a mano del aparato se identificarán fácilmente los elementos que funcionan, para volverlos a comercializar.”
Por último, “en la etapa de reciclado del aparato se extraerán los elementos peligrosos, seguido de la granulación y triturado para extraer las materias primas reciclables (plásticos, metales ferrosos y no ferrosos)”. Además, “se realizará reciclaje químico, de las placas de circuitos impresos que contienen metales preciosos, como oro y plata”.
Fuente: Diario Página 12 del 21/02/12.